Por Augusto Taglioni
¿Qué significado político tiene la visita del Papa Francisco a Medio Oriente? Sin dudas es uno de los acontecimientos más importantes del último tiempo. Los motivos son varios, uno de ellos, la complejidad de la crisis que atraviesan hace tantos años Israel y Palestina.
¿Qué significado político tiene la visita del Papa Francisco a Medio Oriente? Sin dudas es uno de los acontecimientos más importantes del último tiempo. Los motivos son varios, uno de ellos, la complejidad de la crisis que atraviesan hace tantos años Israel y Palestina.
El primer hecho político fue a través de la utilización de
las palabras. Que El Vaticano haya utilizado el término “Estado Palestino” para
especificar la visita del Papa es histórico, por más mínimo que parezca. Al
punto que generó repudio y movilizaciones por parte de un sector ortodoxo del
juidaísmo que no reconoce ni reconocerá nunca la conformación de Palestina como
Estado. Si bien la reunión fue en Jordania, país que no tiene demasiada
relación con los palestinos, las autoridades palestinas, tanto Al Fatah como
Hamas, ven con muy buenos ojos la actitud del Papa.
La visita de Francisco generó ni más ni menos que Simon
Peres, presidente del Estado de Israel y Benjamín Netanhayu, Primer Ministro,
se expongan manifestándose a favor del diálogo y la “convivencia pacífica” con
Palestina. Israel está en una posición cerrada respecto a la conformación de un
Estado Judío que no es receptivo a ninguna expresión por fuera de ese credo, a
diferencia, por ejemplo de Irán u otras naciones demonizadas por Israel que
establecen por constitución hasta la representación parlamentaria de otras
expresiones religiosas.
El Vaticano desea garantías internacionales para proteger a
Jerusalén como una ciudad sagrada del Cristianismo, el Islamismo y el Judaísmo.
Los palestinos quieren que Jerusalén del Este, que fue tomada por Israel en la
guerra de 1967, se convierta en capital de su futuro Estado, mientras que el
Estado judío sostiene que la ciudad es su capital "eterna e indivisible",
excusa para sostener el expansionismo sionista.
Difícilmente, el rol de mediador del Papa, resuelva el tema
estructural del conflicto palestino-israelí basado en la ocupación ilegal de
colonos judíos en territorio Csijordania y Palestina, pero es importante para
exponer quien quiere que cosa en este
conflicto que lleva más de 60 años.

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