Si algo le faltaba a Europa para profundizar su crisis era
el avance de la ultra-derecha en el parlamento europeo. Alemania, Italia, Hungría
y Francia son algunos de los países de la Unión Europea donde han ganado
expresiones que levantan las banderas de la austeridad, el racismo y la
xenofobia.
“La austeridad ha incubado el huevo de la serpiente”, titula
un diario europeo luego de conocerse los resultados, es que Europa está
viviendo un proceso de derechización interna producto de la crisis de
legitimidad de los partidos gobernantes que han puesto la centralidad de la
crisis en las políticas de ajuste y defensa del sistema financiero que ha
llevado a Europa a esta compleja situación que
ha dejado a 26 millones de personas en la calle.
El avance más significativo fue en Francia, donde el Frente
Nacional de Marin Le Pen obtuvo el 25 por ciento de los votos quedándose con 25
de las 75 bancas que le corresponden a Francia, segunda economía de Europa
detrás de Alemania.
Otros países que han tenido victorias de la ultra-derecha
fueron, Dinamarca con el nacionalistas anti inmigración del Partido del Pueblo
Danés y Hungría, con el partido neonazi Jobik, ambos dejando en la segunda
colocación a partidos socialistas o social-demócratas. En Suecia y Austria,
también se llevaron la mayoría los partidos de ultra-derecha. El país mas
importante de Europa occidental es Alemania, la victoria se la llevó la
coalición gobernante entre conservadores y social-demócratas. No obstante, el
partido anti-euro que se llevó el 6,5% de los sufragios, ingresando por primera
vez al parlamento europeo. Alemania, tiene 96 bancas, siendo el país con mas representación.
El caso de Gran Bretaña fue paradigmático. Conservadores y
laboristas que mantienen la hegemonía
política desde hace muchos años sufrieron una dura derrota contra Nigel Farage,
líder del United Kingdom Independence Party (UKIP), que con la mitad de los
votos escrutados con un 31% de los votos.
El Partido Popular de España solo mantuvo 16 de las 24
bancas, el socialismo ubicó 13 y la sorpresa fue el partido Podemos con 5
diputados representantes del movimiento de los “Indignados”. Por otro lado, el
Partido Democrático (PD), del primer ministro Matteo Renzi, logró un fuerte
respaldo al cosechar 41,2% de los votos,
derrotando a la fuerza que lidera el cómico Beppe Grillo y Forza Italia de
Berlusconi. Por su lado, la extrema
derecha xenófoba y racista de la Liga del Norte quedó en cuarta con 6,5%.
Europa Occidental padece su propia crisis. La falta de
representatividad de la sociedad con los partidos tradicionales siempre es una
oportunidad para darle forma a procesos de cambio, en América Latina sabemos de
qué se trata. Lo triste, y peligroso, es que la orientación del electorado
europeo se inclina en los nacionalismos racistas y xenófobos que, al fin y al
cabo, terminarán siendo funcionales a las políticas de ajuste que hegemoniza la
Unión Europea. Salvo, algunos casos excepcionales como la nueva representación
de “Los Indignados” españoles y la victoria del armado de izquierda “Syriza” en
Grecia, la derechización de europa con sus conocidas consecuencias, es
inevitable.

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